Por qué tu startup caduca antes de la versión 2.0

Aún recuerdo con nostalgia cuando mi hermano y yo éramos pequeños y esperábamos el nuevo lanzamiento del PC Fútbol 2.0. Todo un año expectantes, con nervios e ilusión (sobre todo mi hermano) a que llegara ese ansiado momento de jugar con los nuevos fichajes y sus renovadas puntuaciones. Año tras año repetíamos la misma historia, versión tras versión, 3.0, 4.0, 5.0… horas y horas de diversión, amigos y tensión porque ese marcador cambiara a tu favor.

Estoy hablando de los 90, cuando los programas se desarrollaban en ciclos de al menos un año. Estos ciclos pueden tener sentido para videojuegos, pero en absoluto para el desarrollo actual de programas o productos digitales.

En España, sin embargo, seguimos viendo startups que usan este método de completar tareas siguiendo un plan anual, en el que invierten todo el año o seis meses, trabajando en la misma versión. Estos ciclos tan prolongados hacen que nuestras empresas pierdan competitividad, aunque parecen no ser conscientes de ello. Y continúan preguntándose: ¿Por qué no funcionó? ¿Por qué los competidores extranjeros tiene un producto infinitamente mejor? ¿Cómo lo hacen?.

Resulta increíble que en un mundo tan conectado como en el que vivimos, con acceso a una cantidad de información y datos disparatada, continuemos leyendo titulares sobre la cantidad de nuevas empresas que se estallan cada año o las dificultades que tienen para crecer.

Sé que hay muchos factores a considerar y no quiero que suene arrogante. La competencia es feroz, siendo sinceros, encontrar una gran idea junto al equipo adecuado para desarrollarla, no es tarea fácil. Pero con toda la información, recursos, metodologías e incluso artículos post-mortem de otras startups, creo que lo podríamos hacer mejor. Los inversores son importantísimos, pero no más que construir un producto excelente, útil y eficaz. No olvides que las “perras” te las dieron para eso.

No te engañes, utilizar Jira o uno de esos programas de gestión de proyectos Agile, no quiere decir que estés aplicándolo. No llames spring a tu plan semanal de “completa estas tareas”, cuando en realidad tus iteraciones, si ocurren, lo hacen cada 3 meses en el mejor de los casos. No desarrolles un producto sin siquiera conocer tus usuarios o lo que necesitan. Los inversores son importantísimos, pero no más que construir un producto excelente, útil y eficaz. No olvides que las “perras” te las dieron para eso.

Comienza investigando sobre cómo establecer una cultura de diseño de producto digital en tu empresa. Elige la metodología o proceso que consideres que se adapta mejor a tu compañía, ya sea Lean Startup, UX, Agile UX, Lean UX,… Asegúrate de iterar en periodos cortos, nuevas tecnologías aparecen diariamente, si inviertes demasiado tiempo sin ponerte al día en ellas, cuando lances el producto ya será demasiado tarde. No olvides crear un ambiente colaborativo, que involucre a todos los departamentos en el proceso creativo, en lugar de confiar todo a un solo diseñador con un único punto de vista, y ¡por favor! Esfuérzate un poco en contratar al profesional adecuado que te ayude a instaurar esta nueva cultura de diseño en tu equipo, alguien que sepa adapatarse a lo cambios y entienda las peculiaridades que esconde cada proyecto.

ciclo lean ux

No tengo la más mínima intención de mentirte, nadie puede asegurarte el éxito, pero si sigues mi consejo, irás en la buena dirección. Cada vez que una pieza clave abandone el equipo, el grupo sabrá cómo continuar sin arriesgar el proyecto hasta encontrar un recambio. Serás capaz de escalar la compañía fácilmente porque todos sentirán el proceso como suyo.

Crearás un producto valioso, vivo, que evolucionará constantemente, basado en la experiencia y los conocimientos de cada uno de los miembros del proyecto. Un producto que los usuarios adorarán porque los conocerás a la perfección.

Y lo más triste, pero lo mejor, si el proyecto no funciona, si la empresa no tiene futuro, lo sabrás a tiempo, no después de hipotecar la casa junto a tus sueños, no cuando hayas malgastado años y esfuerzo, y definitivamente no tras perder tu salud o la de aquellos que te ayudaron por el camino.

 

Jonas Edward

Diseñador de producto digital y experiencia de usuario, viviendo y trabajando en Londres después de un largo recorrido diseñando por Canarias, Madrid y la ciudad de Leeds en Inglaterra.

 

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