¿Quién soy?

No es una pregunta fácil de contestar, pero prometo no ponerme filosófico. Jonas Edward es mi nombre artístico, mi nombre real es Jonás Eduardo, pero debido a que no pretendo protagonizar ninguna telenovela en ningún futuro cercano, decidí internacionalizarlo un poco, eso y que me cansé de explicar cómo se pronuncia correctamente por Inglaterra, país en el que resido desde hace unos años.

Nací en ese paraíso llamado Canarias, en la isla de Gran Canaria, donde aprendí a amar la naturaleza, mis raices y como no la familia, la razón por la que hoy soy la persona que soy.

Imagen de Jonas Edward

Me cosidero diseñador en el más amplio sentido de la palabra. Por vueltas de la vida, he tenido la oportunidad de desarrollar mis habilidades participando en muchos y muy diferentes proyectos dentro del mundo del diseño.

Todo comenzó estudiando Diseño Industrial, donde aprendí a diseñar objetos desde la misma idea hasta el producto final. Allá por el último año de carrera, tuve la oportunidad de especializarme en identidad corporativa, a lo que siguieron varios años trabajando en todo tipo de proyectos relacionados con el diseño de branding, impresión, interiores corporativos, diseño web, etc.

Durante esta aventura siempre he estado bien acompañado por mi querida ilustración y el amor a mi tierra, lo que me llevó a crear a mis personajes favoritos, Gofio y Cabra. Ellos conviertieron mi afición en profesión y me enseñaron a ir un poco más allá del diseño, me dieron una visión de marketing on-line, de desarrollo de negocio, de colaboración y gestion de redes sociales.

Imagen de Londres

Hace algunos años, cansado de lo que yo llamo “las divas del branding” descubrí el diseño de experiencia de usuario (UX) y el diseño de producto, pero esta vez digital (DPD) y todo cambio para mí, al fin diseño de “verdad”, no más opiniones subjetivas, un diseño donde lo único seguro sobre cada una de tus ideas es que son suposiciones y trabajas diariamente para confirmarlas o desmentirlas con datos reales. Durante años leí, ví, escuché todo lo que cayó en mis manos sobre estos temas, hasta que Londres, ciudad en la que vivo, me dío la oportunidad de convertirlo en mi profesión a tiempo completo, lo cual ¡me encanta!